El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro y no irritante por lo que su detección temprana y oportuna se dificulta. Los daños que puede causar a las personas incluyen la asfixia y muerte.
Reduce y/o evita este tipo de accidentes laborales controlando este parámetro establecido en las las diferentes normas internacionales de seguridad laboral vigentes.
Es ampliamente utilizado en petróleo, química, minas de carbón, metalurgia, fabricación de papel, extinción de incendios, administración municipal, telecomunicaciones, alimentos, textiles y otras industrias.







